21 de diciembre de 2016

Regalos a los maestros y maestras... ¿sí o no?

Hoy quería hablaros de este tema.
Antes de nada, decir que cada persona tiene una opinión sobre esto y yo voy a dar la mía que quizá no coincida del todo con la vuestra, pero por eso doy mis razones y motivos.

Cuando dejas a tus niños a cargo de otras instituciones (guardería, aula matinal, escuela...) o a diversas actividades (en nuestro caso la pre-música) sabes que los estás dejando con profesionales. Tanto mi marido y yo, como gran parte de nuestra familia, nos dedicamos al sector educación. Por ello no sé hasta qué punto este tema se puede llegar a comprender.
El caso es que yo soy una persona detallista. No guardo ninguna intencionalidad detrás del detalle ni una necesidad de agradar, todo lo contrario, mi visión de esto se basa en el agradecimiento.
Es de bien nacido ser agradecido, reza el refrán.
Quizá haya personas que consideran un detalle como una intromisión de su vida privada y luego van publicando por ahí que eres una persona tóxica (por tener un detalle en un cumpleaños) y ya te ponen una cruz de eliminar. Allá ellos... yo soy así y si no te gusta TÚ TE LO PIERDES.
Dejando a un lado esta puntilla que necesitaba soltar por aquí, considero que tener un detalle con un maestro o maestra que dedica su trabajo a completar esa educación que tú le estás dando a tus hijos es algo muy importante. Que sí, que tenemos muchas vacaciones y nos pagan por trabajar, lo sé y los millones de maestros de España también lo saben, pero, ¿qué cuesta tener ese detalle? Una simple tarjeta navideña con buenos deseos, una pequeña cajita de bombones o un detalle con gusto...
Lo ideal es que si es consensuado se regale algo entre todos los papás y mamás, algo un poco más grande porque es de todos al tutor o tutora, pero sin pasarse.

   Estas navidades me he decantado por una pequeña cajita de ferrero rocher, con muy buen precio y que quedan muy bonitas.

Esto ha sido para los diferentes maestros (de Religión, de E.F... etc.) 
y a la tutora ha sido una cajita de Merci pequeña


Otras veces ha sido una taza bonita, o un espejito para el bolso... 


Y vosotros, ¿a favor o en contra? 

De sobra comprendo que habrá situaciones distintas en las que probablemente el destinatario en cuestión no se merezca ni un chicle, pero de momento no ha sido nuestro caso (y que siga así!)

Mami C.

7 comentarios:

  1. Pues a mí me parece muy bien y es un detalle para una de las personas con las que gastan más tiempo los hijos. Estoy de acuerdo con tu post!

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  2. A Favor por supuesto!!! Es la forma que tengo de agradecer a la persona que durante 8 horas cuida, enseña y protege en mi ausencia y que lo está haciendo estupendamente!!!.

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  3. Yo estoy también a favor. Al menos en el caso de los profes. Porque diga lo que diga la gente (ya sabes... que si las vacaciones, que si las supuestas "manías" que "les cogen" a sus retoños, los que les culpan de la educación que ellos mismos son incapaces de inculcar en casa...), pienso que son quienes más se lo merecen. Porque son muchas horas al día durante todos los días. Esos niños crecen con ellos. Sus problemas, les importan y les afectan. No sólo dentro del aula, también fuera de ella. Lo crea la gente o no. Me da igual. Yo tengo la certeza de que es así porque lo veo en casa. Y estoy convencida de que esos casos son los que más y no los que menos. Que luego, como en toda profesión, también habrá alguno que no se merezca, como dices, ni un chicle mascado. Pues, probablemente. Pero pienso que ellos son la excepción y no la regla. Porque lo más normal, sólo por nuestra condición de humanos, es que nos encariñemos con las personas con las que tratamos todos los días. Y que sus vidas nos importen y, de alguna manera, sean también un poco nuestras.

    Por eso y porque, como bien dice mi abuela (y veo que también tú :D), es de bien nacidos ser agradecidos, yo pienso que si estamos contentos con los profes de nuestros hijos, no está de más que se lo digamos. Porque con ellos y por ellos tienen días buenos, malos y regulares durante todo un curso en función de cómo se levante cada uno de ellos ese día. Y es una forma de agradecerles su cariño, su paciencia y lo que les toca aguantar a veces... Nunca está de más dar una palmadita en la espalda al prójimo cuando se lo merece o cuando está haciendo algo por nosotros y, encima, lo está haciendo bien (por más que sea su trabajo). A fin de cuentas, eso es lo que se llevan. Y no me refiero a los bombones en sí ni a los regalos físicos. Eso es sólo el medio. El regalo en sí es el reconocimiento a su labor. La satisfacción de saber que los crios, pese a todo, más buenos y más revoltosos, te quieren y te aprecian como profesional. ESO es lo más bonito de ser profesor.

    Mi madre es maestra y la paran por la calle niños que hace años que dejaron de serlo y a los que, en muchas ocasiones, le cuesta ya hasta reconocer (son muchas clases y muchos niños a lo largo de toda una vida y hay que tener en cuenta que a lo mejor la última vez que les vio tenían 14 o 15 años). Pero ellos la paran con alegría. La llaman por su nombre. Y si ella sigue mirándoles sin terminar de reconocerles en sus caras de adultos, se presentan y le presentan a su mujer/marido y a sus hijos. A algunos se los ha vuelto a encontrar con los años en el colegio de nuevo, en alguna tutoría. Porque, casualidades de la vida, ahora son sus hijos los que están con ella... Para ella (y para mí también como hija) es una alegría darse cuenta del cariño con que la recuerdan, con el que se paran con ella y con el que le confían a sus hijos. Ese cariño nacido del respeto y admiración que le profesaban de enanos, eso... es precioso. Para ella también es especial reconocerles en sus hijos. Ver, por ejemplo, al que se pasaba la vida castigado por bueno xD, todo reformado y formal reprendiendo a su hijo por portarse en clase como antaño hacía él...

    [...]

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  4. [...]


    Mi hermana igual. Ella aún no tiene su plaza. Pero cada vez que se va de un cole, los niños la fríen a cartas y a regalitos. Chocolatinas, fofuchos que han hecho ellos... una pulserita con un mensaje bonito... Y todos le piden que "por favor seño no te vayas", como si dependiera de ella... Eso es lo bonito de ser maestro. Saber que estás sembrando en personitas y que, eso que siembras, germina y, tarde o temprano, da sus frutos. Que, sin lugar a dudas, parte de lo que serán algún día será también cosa tuya. Que estarás en su recuerdo y también en la forma en que cojan el lápiz o lean en voz alta...

    Besitos guapa ^^ y Feliz Navidad.


    Pd: Qué triste que la gente hoy por hoy no sea capaz de reconocer los signos de agradecimiento y cariño para con los demás y lo confundan con algo "tóxico" sólo por falta de costumbre... ¿Tóxico? Tóxico es pudrirte en la desconfianza. Tóxico es ver maldad en un gesto que, en realidad, es de amor. Tóxico es acusar de "tóxica" a una persona por ser, precisamente y valga la redundancia, buena persona... Tóxico es ser incapaz de reconocer una muestra de afecto... Así que, sinceramente y sin que me incumba, sólo porque a mí también me ha tocado un poco la moral... le puedes decir de mi parte a quien sea, que antes de atreverse a medir los niveles de toxicidad de nadie se mire antes a sí mismo, a ver cómo de intoxicado está él/ella.

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    1. Gracias guapísima!!!! Exactamente... antes hay que mirarse uno mismo para ver lo que realmente haces después.... Incongruencia de las personas que se creen superiores... No puedo con eso agh

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  5. Es un detallazo!! Un abrazo y feliz año nuevo :)

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