8 de noviembre de 2020

Podcast y Literatura Infantil

 Hay algo que tenéis que saber de mí si es que aún no lo sabéis. Me encanta aprender cosas nuevas. Me encanta la formación y el aprendizaje, y si tienen que ver con actividades que me apasionan pues mucho mejor. 

El caso es que en ocasiones veo cursos... y me apunto. Marido está ya un poco cansado de que tenga ese ánimo formativo (tengo horas de sobra para el concurso de traslados) y sé que cada vez que le hablo de un curso nuevo se echa a temblar. 

Ya os hablé de los cursos que he realizado sobre escritura creativa (he hecho tres) y sobre bibliotecas y también sobre blogger. En  todos ellos he aprendido algo que uso en mi vida cotidiana y para mí, no han sido horas perdidas. Puede que algún día esté más receptiva que otros pero siempre es una formación provechosa. 

El último curso que he realizado y que han sido varias tardes de jueves online, se llama Podcast y Literatura infantil. Este curso surgió de un proyecto que nació en pleno confinamiento: Podcast y a dormir.  Fueron muchos los maestros y maestras que en ese momento de confinamiento allá por los meses de marzo, abril y mayo se aclararon las gargantas y empezaron a adentrarse en el mundo de la narración de cuentos a través de los podcast. Yo me quedé con las ganas, pero me habría gustado formar parte de aquel movimiento tan atrayente. 

El caso es que en septiembre lanzaron las propuestas formativas del CEP de Marbella y allá que me apunté al curso. De él me llevo un montón de libros nuevos que no conocía y que van de cabeza a la carta de Reyes Magos familiar.

Mi situación en casa, ya que vivimos en un piso pequeño, no se presta al silencio ambiental para grabar podcast. Aunque tengo mi micrófono y se escucha bien, tengo que aprovechar los huecos para poder grabar. Aquí os dejo lo último que he grabado, espero que os guste. Os animo a seguir la cuenta de Podcast y a dormir y que nunca dejéis de contar cuentos. 



23 de octubre de 2020

Los Cazapesadillas, El inquilino fantasma. De Pedro Mañas.

 

Hoy os traigo un libro muy recomendado para esta fecha de Halloween:
El inquilino fantasma, de la serie Los Cazapesadillas,
 de Pedro Mañas, de la editorial SM. 

El libro está narrado por Max Chatarra, un singular robot que vive en un Londres del año 1893 y cuya creadora, Piper,  a la que él llama "mami", es una pequeña inventora que busca incansablemente un trabajo en el que sentirse a gusto.
Una noche se encuentra con un niño que se presenta como Lord Mortimer von Kraft, que les pide ayuda para poder solucionar un problema familiar y que requiere la ayuda de estos dos personajes. 



Lo que más me ha gustado del libro son las ilustraciones, de Luján Fernández, porque en cada una de ellas se veía plasmado con todo lujo de detalles el texto escrito. La edición del libro es espectacular, suave al tacto y muy colorida. 



Intercala algunas páginas con estilo cómic y hace muy rápida y divertida su lectura. 


En este enlace podéis encontrar dibujos para colorear y actividades para hacer https://www.literaturasm.com/cazapesadillas.

¡Haceos con el vuestro!

                                            Colección: 
Los Cazapesadillas                                                                                                       
Autor:
 
Pedro Mañas Romero                                                        
Ilustrador:
 
Luján Fernández Méndez
Número de páginas:
 
104
Género: 
Fantasía
Tipo libro: 
Narrativa


Post patrocinado por la editorial SM y su iniciativa Hacemos Lectores. 


20 de agosto de 2020

¿Qué pasa con Educación Infantil y el virus COVID-19?

Hace días que le doy vueltas a la vuelta (valga la redundancia) al colegio. 

Tengo una hija que entra al último curso de Educación Infantil, 5 años. 



Fui a hacer el pedido de los cuadernos que van a trabajar (o no) en el colegio durante el curso 2020/2021. Al pedirlos caí en la cuenta en que quizá, y solo quizá, algunos de esos cuadernos no los llegue a realizar en el centro educativo… ¡Quién nos iba a decir que cuando iniciamos el curso pasado no llegaríamos a acabarlo de forma presencial!

Este curso que va a comenzar (puede que sí, puede que no...) voy a un centro nuevo. No conozco el centro así que me he descargado sus documentos para leerlos con detenimiento. Sin embargo, uno de los documentos que me urgen más conocer es el famoso Plan Covid; un documento que los equipos directivos han tenido que realizar y están realizando adecuándolo a las características de cada centro. Porque desde arriba así lo exigen, pero solo te dan unas pautas. Ya luego, cuando los lean escogerán el más completo y se lo adjudicarán como propio desde ahí arriba, aunque lo hayan realizado los equipos directivos. 

En el documento de 17 páginas que ha sacado la Junta de Andalucía Protocolo de actuación ante casos COVID en los centros educativos 

podemos leer el protocolo a seguir en el momento de que existan sospechas de un caso en el centro. 


Ahora bien, parte de una premisa muy importante y que, me vais a perdonar, en algunos casos va a ser confianza ciega en las familias, (que la tenemos en muchos casos). Confianza en que nos van a comunicar sin demora que sus hijos o hijas están enfermos, que han faltado al centro por x motivo, han tenido contacto o no con posibles casos y que en ningún caso van a mandar a sus pequeños y pequeñas con unas decimillas de fiebre (antitérmicos mediante) al colegio. 

Pues lo siento, pero por experiencia os tengo que decir que esto es tener demasiada confianza. ¿Cual es el problema real? El problema real, en muchos casos,  no es que esa familia prefiera mandar a su hijo/a enfermo al colegio, sino que no puede dejar a ese niño/a en casa porque tiene que irse a trabajar y es menor de edad. 

Ahora entra en juego la NO conciliación que existe en el país en el que vivimos y que, a pequeña escala, genera muchas dificultades en las familias y complicaciones sociales. ¿Han escuchado las esferas políticas a las familias? No. ¿Han escuchado las esferas políticas a los maestros y maestras de a pie? No. 


¿Han desamparado la Educación en España 

desde marzo hasta AHORA? Rotundamente Sí. 



Que a día de hoy, 20 de agosto, casi 5 meses después de que se iniciara un confinamiento total sin posibilidad de preparar nada por parte de los centros, que, repito, 5 meses después no hayan tenido la deferencia de SENTARSE a organizar una vuelta al colegio segura que es primordial para las familias... dice mucho del gobierno. Que me da igual el que sea, pero que se han dejado claras las preferencias en la pandemia en cuanto a la sociedad infantil, sí. Que decidan reunirse el día 27 de agosto a decidir… hierve, hierve la sangre a cualquiera que tenga un mínimo de sentido común, porque, queridos y queridas lectoras: el sentido común en el gobierno en cuanto a la educación y la infancia no existe. 


Siendo madre de tres y maestra de infantil puedo hablar de muchas cosas de este confinamiento pasado. Desde comprobar cómo se ningunea a los niños como personas hasta cómo se ha planteado su desconfinamiento, pasando por la forma en la que se ha planteado la educación a distancia y las herramientas que nos han proporcionado a los docentes. Ya os hablé de ello aquí y resumiendo: sálvese quien pueda. Nos pilló a todos los docentes de sopetón, sin darnos ni tres días para organizar algo que, aunque se hicieran los ineptos, sabían que no iban a ser dos semanas sino mucho más. Nos engañaron, a los maestros y maestras y a las familias. 


Sigamos con la vuelta al cole. 




He buscado ideas para trabajar en educación infantil teniendo en cuenta la situación COVID que se nos viene encima. ¿Qué he encontrado? Na de na. 

Así que, yo que voy dando vueltas al coco me he planteado el escenario ficticio con un aula de infantil de tres años con una ratio de 20 (siendo generosa y no poniendo 25).


1. Mi vestimenta: normalmente suelo llevar bata de maestra, de tirantes para primavera-verano, de manga larga para otoño-invierno. ¿Qué voy a necesitar este curso? Esta vez voy a necesitar tres batas para ir lavando y desinfectando.  

- Mascarillas… he leído por ahí que hay mascarillas en las que se ve la boca, y pensando en mis alumnos/as, algunos con menos de 3 años, una persona desconocida y encima con la cara tapada... debe ser cuanto menos aterrador para ellos. La pantalla queda descartada porque no cubre los flancos. 

- Zuecos para los pies, para dejar los zapatos a la llegada dentro de una bolsa y ponerme los zuecos. 

- Guantes: compraré guantes desechables para uso propio, sé que los voy a necesitar en muchas ocasiones. 

- Pelo principalmente recogido en coleta (a no ser que al final me dé la picá y me haga un corte de pelo cortito).


2. La llegada del alumnado a clase. Aún no sé si se desinfectarán a la entrada al centro o a la entrada del aula, así que creo que un flis-flis a la entrada de forma que me sea rápido repartir sería bueno. Para colocar sus pertenencias, en vez de hacerlo en las perchas comunes quizá sería interesante enseñarles a colocarlas en sus respectivas sillas, de forma que no entren en contacto con las otras.

  1. Fila: cinta adhesiva para separar la fila de forma que no se toquen (venga, maestros/as de infantil, vamos a echarnos unas risas y saber que esto va a ser muy complicado).
  2. Aula:
  • Mesas y sillas: identificadas con su foto y su nombre en mayúsculas. Las mesas en infantil no son como las chorradas de mesas que nos querían vender en el vídeo de la Junta de Andalucía. No, perdona, no tenemos esas mesas tan molonas. Tenemos, con suerte, mesas trapecio y mesas rectangulares para Infantil en casi todos los centros. No sé si la idea de la pantalla separadora se podrá realizar, pero… si a los centros educativos se les diera una partida de dinero extra para acondicionar las aulas (ya que no van a reducir las ratios) los profes ya idearíamos una pantalla y buscaríamos las soluciones. Pero esto, hasta que no llegue al centro, no sé si podré realizarlo. Ahora bien, me veo yendo a por cartones (qué nos gusta reciclar), con forro transparente y cinta adhesiva para fabricar mis propias pantallas de protección para cada mesa. 
  • Asamblea: se podría hacer la asamblea si en el aula hubiese 12 alumnos/as, pero… ah, no, se me olvidaba que no van a BAJAR ratios. Así que nada, la asamblea cada uno en su sitio. Nada de ayudar a colocar el tiempo atmosférico, el día de la semana o quién ha faltado hoy (madre mía qué pasa si un día faltan de repente tres… miedo corriendo por las venas). Tengo que buscar canciones sobre cómo lavarse bien las manos, cómo toser en el codo, cómo desinfectarse los zapatos, las manos… Todo se andará… O se cantará. 
  • Cantos: lo sé, lo sé, canto fatal. Pero a los niños/as les canto y dicen que lo hago genial, así que como los niños siempre dicen la verdad… Si canto, deberá ser con mascarilla y bien lejos, a dos metros como poco, por lo que me veo en la puerta del aula haciendo bailes y gestos. 
  • Material de aula: PELIGRO, PELIGRO, PELIGRO.  En educación infantil todo es de todos, y los colores, plastilinas, tijeras y pegamentos se comparten. Esta vez me temo que esto no va a poder ser. Aquí mi idea (y vuelvo a que aún no sé lo que se ha establecido en mi nuevo centro en cuanto a este tema) es que cada alumno/a tenga una caja con sus materiales: su cajita de ceras, su pegamento, su tijera de punta roma, su pincel de punta gruesa, su lápiz triplus y su goma. Y su taquito de plastilina con su herramienta de cortar y amasar. 
  • ¿Qué pasa con los juguetes? Sinceramente, le doy tantas vueltas que no lo tengo claro. ¿Una bolsa individual de tela con varios juguetes que no puede compartir? ¿una bolsa de tela con juguetes por cada mesa que solo pueden compartir los niños de esa mesa? ¿Les rocio gel desinfectante a los juguetes antes de que los cojan? ¿me rocio gel desinfectante en los ojos y que jueguen? ¡¡¡¿aghhhhh?!!!

5. EL PATIO. No son pocas las imágenes que se ven de otros sistemas educativos en los que existen espacios delimitados para los alumnos/as a la hora del patio. Me lo imagino: de aquí no podemos salir, queda prohibido contactar con los amiguitos (a los que quizá ve en su recinto o el parque por la tarde - no me hagáis mala sangre que sabéis que podría darse el caso-) de la otra clase. Pero si te das la vuelta y ya ha cogido la puerta del aula… Yo, poniéndome en lo mejor…


Me planteo los posibles escenarios, en todos ellos la educación es presencial, pero… ¿y si resulta que alguien de mi aula resulta positivo? Todo cambia. Por ello, también debo tener planteada una alternativa. ¿La tiene el gobierno? ¿O va a volver a decirme a las dos de la tarde que ya no puedo volver de forma presencial al aula y guardar cuarentena?



Quería desahogarme un poco por aquí, aunque no he dicho todo lo que quería decir ni por asomo. 

11 de agosto de 2020

El libro del hospital de la editorial SM


Hoy os traigo un nuevo libro de la editorial SM y su proyecto Hacemos Lectores del que soy colaboradora. 
El libro del Hospital es un libro pop-up, de pestañas y solapas en el que podemos encontrar muchísima información sobre los hospitales. 
Ahora que estamos inmersos en una situación de pandemia mundial, que el tema de virus, hospitalización y vacunas está por todas partes, creo que este libro puede venir muy bien para los niños y niñas a partir de 5-6 años, podrían verlo niños/as más pequeños pero considero que por el lenguaje técnico utilizado puede ser mejor a partir de esta edad. 
A través de sus coloridas páginas podemos observar las distintas dependencias de un hospital, desde la entrada principal y las urgencias hasta el paritorio. 



Me ha parecido muy interesante cómo los personajes que aparecen hospitalizados son todos niños y niñas pequeños. Creo que es importante visibilizar la hospitalización infantil y las distintas situaciones que pueden darse: operación, hospitalización durante un tiempo prolongado, pruebas médicas... 
Cuando mi hijo mediano se fracturó el codo y os lo conté aquí fue todo tan deprisa que mi hijo tan pequeño (tenía casi 5 años) estaba muy desconcertado, y nosotros también. Creo que este libro muestra de forma muy gráfica y sencilla los lugares en los que tuvo que estar. 



La página que más me gusta es esta donde vemos
 a la mamá con su recién nacido en brazos. 


Su autora es Sophie Prènat, con ilustraciones de Caroline Attia.

Este curso aún no sé con qué alumnado voy a trabajar, pero si al final me toca de nuevo un aula de cinco años éste libro me parece ideal para trabajarlo en clase, para así ayudar a mis alumnos y alumnas para que lleguen a un conocimiento más amplio sobre este tema, para además fomentar el interés por el cuidado de la salud propia y de los demás. Es un libro de material resistente así que se convierte en un libro que viajará conmigo a todos mis destinos laborales jeje. 

Podéis tener más información o comprar el libro aquí.

Post patrocinado por la editorial SM.
 

23 de abril de 2020

Cómo enseñar a tu cocodrilo a lavarse los dientes

Hoy, día del libro, os traigo un cuento divertido. 
Cómo enseñar a tu cocodrilo a lavarse los dientes, de la editorial Bruño, cuya autora es Jane Clarke con ilustraciones de Georgie Birkett.

Hace mucho tiempo que tenemos este libro en casa y lo han llevado en ocasiones al cole para que lo vean en clase.




Coco es un pequeño cocodrilo que no quiere lavarse los dientes, pero Lola le insiste, le dice que la pasta de dientes sabe a fresa, que los demás cocodrilos se lavan los dientes, e incluso todos los dragones. Lola con su ejemplo le enseña de qué forma es mejor lavarse los dientes y los pasos que tiene que seguir para hacerlo correctamente. 


Me encantan las imágenes y el formato del libro, muy resistente y muy colorido a la vista. Es parte de la colección "Mis primeras rutinas", dormir, comer y bañarse. 
Creo que en estos días de confinamiento hay rutinas que han seguido y otras que cuestan muchísimo que los peques sigan. 
Lo que peor llevamos en casa quizá es el tema sueño. Se acuestan más tarde y se despiertan más tarde, por lo que es un bucle infinito que nos está costando. 
¿Qué rutinas lleváis peor en casa? 


Os recomiendo echar un ojo a este blog, 
donde vais a encontrar muchísima información de gran utilidad para el cuidado de vuestros dientes y de los pequeños. 


12 de abril de 2020

El secreto de Olga, de Patricia García-Rojo

Hoy os traigo un libro infantil de la editorial ANAYA.
El secreto de Olga, de la autora Patricia García-Rojo
que se ha alzado con el 
X Premio Ciudad de Málaga 2019 de literatura infantil.

Los Reyes Magos dejaron en mi casa este libro, pero como tenía lecturas pendientes (aún tengo más jeje) no ha sido hasta hace unos días que me pude sentar a leerlo. Se lee en un salto. 

El secreto de Olga transcurre en un futuro un tanto triste y gris, donde la basura es la protagonista. Olga tiene 10 años, una hermana enferma a causa de la contaminación, un amigo tiquismiquis de la basura y una especie de bosque dentro de su habitación. 
Pero Olga está convencida de que el destino del planeta Tierra puede cambiar.  Y que su hermana se puede curar. Y por eso tiene un secreto, que cuenta a su mejor amigo para que le cubra en su escapada para encontrar lo que ella cree que existe pero que todo el mundo dice que no es real. 
En su camino se cruza con personajes que la llevarán a su destino. Y consigue llegar al lugar donde siempre había soñado estar. 

Personalmente este libro me ha sabido a poco, me he quedado con ganas de más historias de Olga y su amigo, más soluciones a lo que ocurre en el planeta Tierra. 
Es una historia muy actual, y ahora que estamos en un momento de confinamiento, donde la naturaleza está "respirando" por fin, leer este libro hace plantearte muchas situaciones a las que hay que prestar más atención.
Las ilustraciones son de María Corredera, aquí podéis seguirla en instagram. 
Me gusta que haya capítulos cortos, dan agilidad a la historia. También que se le dé voz a los animales y el mensaje final que transmite en el capítulo 78, "los cambios grandes son pequeños", donde anima a poner nuestro grano de arena a mejorar el futuro de nuestro planeta.

Recomiendo el libro a partir de 8 años, ya que tiene un vocabulario sencillo y la trama es lineal. 




Ya he hablado de esta autora en otras ocasiones aquí cuando fue mi maestra de un curso de escritura, aquí con la reseña de su libro El mar, y aquí con la lectura del libro de la colección de la Pandilla de la Lupa. 




31 de marzo de 2020

A veces estoy preocupado, de la editorial SM

Hoy os traigo de la mano de la editorial SM el segundo libro de la colección Pequeños Grandes Sentimientos, A veces estoy preocupado. Ya os hablé del otro libro de esta colección: Me gusta ser amable.  Este libro trata las preocupaciones de los niños pequeños, sus preocupaciones. Todos tenemos preocupaciones, que no es más que ocuparnos de algo antes de tiempo. Por ello, en este libro Maya va a ir a dormir a casa de su primo Lucas, y la preocupación de Maya viene dad porque es la primera vez que va a dormir fuera de casa. Por su parte, Lucas también está preocupado porque no le gusta dormir a oscuras y de forma gráfica en una ilustración nos muestra cómo en la tripa tenemos la sensación de mariposas revoloteando. 
Clara, amiga de Maya le cuenta cómo supera sus miedos cuando está preocupada, usando como elemento su imaginación desbordante. 
Luego cuando los primos están ya juntos, deciden dibujar en unas tarjetas cuáles son sus preocupaciones, una actividad muy enriquecedora al ponerla en común usando el diálogo. 


Al igual que en libro anterior, al final viene una nota para las familias de la Doctora Janet Rose, coach emocional, donde aporta pequeñas técnicas sencillas para trabajar las emociones como los nervios o las preocupaciones. 



Poniendo su cara de preocupada


No es bueno esconder nuestras preocupaciones detrás de nuestro corazón, sino que hay que compartirlas hablando. 


Las preocupaciones empiezan en nuestra mente

Gracias a la editorial SM por su aportación a nuestra biblioteca de casa con un libro tan interesante y educativo, la educación nos mueve.

22 de marzo de 2020

Yo me quedo en casa, pero sigo con mis tareas


¡Hola! Os dejo una plantilla sencilla para organizar las tareas de los niños y niñas en casa. 
En nuestro caso, principalmente para el mayor, porque es quien además del colegio, tiene seguimiento en el conservatorio y le mandan actividades a casa que debe realizar y mandar de vuelta hechas. A ello se suma también la academia de inglés, que hace clases online y la verdad es que es una horita que él sigue conectado a esta actividad, por lo que me ha parecido una iniciativa muy buena por parte de esta academia. 
Iremos apuntando lo que debe hacer cada día y haremos check-in en las que realice. 
Al habernos enterado hoy de que esto va a ir para largo (cosa que ya sabíamos) creo que puede ser una buena manera de organizar las actividades de los más mayores. 
Mañana es lunes, que no se os olvide no salir a la calle.
Una semana más y una semana menos. Hoy ha sido anímicamente un día complicado. 

21 de marzo de 2020

La verdadera brecha en la educación


Ayer se cumplió una semana desde que salí a casi las 3 de la tarde de mi colegio, cargando una bolsa de material, como cada viernes, para preparar algo en casa. Pero esta vez antes de salir, eché un ojo a mi aula vacía. Habían acudido pocos niños a clase y ese día no la dejaba muy desordenada. Dos semanas. No es tanto, pensé. 

Soy maestra de educación infantil, tengo un aula con 21 alumnos y alumnas de 5 años (algunos ya tienen 6 porque tuvimos muchos cumples en febrero) y mi colegio está incluido entre los centros de compensatoria. Al venir de un centro de difícil desempeño, me resultó extraño que este nuevo centro se considerara de esas características, porque veía muchas diferencias. Ahora sé el porqué.

Tanto mi marido como yo somos maestros (él trabaja en Secundaria en un centro concertado, yo en infantil en un centro público) y el mismo viernes nos pusimos a organizar esas supuestas dos semanas de confinamiento escolar, cada uno según su tipo de alumnado.

El viernes me dio tiempo, porque vinieron pocos alumnos y tuve la especialidad de inglés, a fotocopiar material para mi alumnado para dos semanas, ya que se decidió no enviar a casa el libro de proyecto ni el de matemáticas. Para DOS semanas. Pero, ¿qué pasa después de esas dos semanas? Es a lo que ahora mismo le doy vueltas, porque la realidad es que no sé cómo voy a dar respuesta a eso debido a las características de mi alumnado. 

El mismo viernes me puse manos a la obra para organizar el trabajo con mi alumnado, por lo que en el ciclo de infantil se acordó realizar un site de google como plataforma de contacto entre las familias y las tutoras. 
Aunque soy usuaria de blogs, el tema sites no lo conocía, ni manejaba ni tenía ni idea de cómo usarlo, por lo que mi marido, que sí hace años que lo usa, me dio clases particulares para aprender a manejar lo básico. Y durante todo el fin de semana mis compañeras de ciclo y yo estuvimos organizando dicha página para comenzar a usarla el mismo lunes, primer día sin clases presenciales. A través de la comunicación entre nosotras y muchas horas delante del ordenador pudimos crear un sitio web para organizar el seguimiento de nuestro alumnado. 
Al presentarlo al equipo directivo como medio que íbamos a usar para nuestro ciclo, se acordó usarlo para todo el centro, ya que habían considerado que podría ser una buena herramienta de trabajo. Así que mi tarea fue ir explicando, a modo de tutoriales caseros fugaces, vía whatsapp y en tiempo récord, cómo elaborar cada sección.  No, no ha sido fácil. Mis compañeros son todos jóvenes, pero eso no quiere decir que todos ellos puedan manejar de forma fácil una plataforma con la que no hemos trabajado antes. Pero lo hemos hecho, y ¿por qué? Porque no estamos de vacaciones. 

QUE NO ESTOY DE VACACIONES, POR FAVOR
Ahora bien, como ya habéis leído en otros medios y os habrá llegado información (real o distorsionada) de que a los maestros se nos ha mandado a casa y a buscarnos las habichuelas, debo decir que ha sido así tal cual. Las "directrices" han sido estas y podéis leerlas aquí:  INSTRUCCIÓN DE 13 DE MARZO DE 2020, DE LA VICECONSEJERÍA DE EDUCACIÓN Y DEPORTE,RELATIVA A LA SUSPENSIÓN DE LA ACTIVIDAD DOCENTE PRESENCIAL EN TODO EL SISTEMA EDUCATIVO ANDALUZ POR ORDEN DE 13 DE MARZO DE 2020 DE LA CONSEJERÍA DE SALUD Y FAMILIAS
y cuyo objetivo es este: El objeto de la presente instrucción es favorecer la continuidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje y garantizar la organización y funcionamiento de los centros durante el periodo de suspensión de la actividad docente presencial como consecuencia de las medidas establecidas a raíz del virus COVID-19

Como podéis ver, en ningún caso el objetivo es machacar a las familias a "deberes" ni tampoco "desentenderse del tema". Como siempre digo, ni Juan ni Juanillo. O como dijo Aristóteles hace ya tanto tiempo:



Ya os habrá llegado por un lado las familias saturadas por tantas tareas y deberes y por otra las familias que están sin nada. 
En nuestro caso personal, desde el punto de vista familiar con hijos matriculados en la escuela pública, cuya plantilla de maestros y maestras son de edad avanzada, nos hemos encontrado con que de los tres hijos, solo uno de los maestros (casualmente, de los jóvenes) ha sido el que ha tenido un contacto hacia las familias desde el primer momento. El resto, ni un correo electrónico, ni apenas indicaciones... En segundo de primaria, les mandaron los libros a casa con la premisa "que los acaben". Y ahí ha explotado el grupo de padres y madres pidiendo explicaciones, demandando información que no se ha dado. ¿Qué hacían mientras? ¿Preparar una respuesta? Tres días laborales, ojo, sin tener noticias de ningún tipo. ¿Qué pasaba? A raíz de los comentarios de los grupos de padres y madres empezó a llegarnos información a través de los delegados y delegadas de forma, a mi parecer, muy desestructurada y sin sentido, sobre ideas, enlaces a páginas web actualizadas de forma inmediata (blogs que no se actualizaban desde hacía más de 4 o 5 años)... un cacao tal, que ha dejado al descubierto lo que ya sabemos, que las TICS en los centros están limitadas. Y OJO, que no estoy criticando a los maestros/as de mis hijos, sino a las limitaciones con las que se han topado, ya que creo que no se les dio la posibilidad de reunirse a elaborar un plan de actuación, ya que las instrucciones llegaron a los centros a las 13:45 h del viernes 13.
Y esta es la brecha de la que os hablo.
Aquí no podemos hablar de diferencias entre la pública y la concertada, aquí de lo quiero hablar es de esa brecha que antes estaba sostenida con la docencia presencial, y que ahora se va a hacer mucho más evidente.
Aquí, en nuestra casa, somos dos maestros, que estamos teletrabajando, por lo que salir de casa no lo estamos haciendo más que para sacar la basura cada dos días y para recoger un pedido una vez a la semana. Tenemos ese tiempo con nuestros hijos y tenemos las herramientas (ordenador, tablet, material escolar e impresora) para continuar con las actividades propuestas. Pero, ¿qué ocurre con los centros educativos en los que las familias no tienen recursos? ¿Qué pasa con esos niños y niñas que a duras penas trabajan en clase y que no tienen un refuerzo familiar o sus familiares deben seguir trabajando? ¿Y esas familias que ambos progenitores han perdido su empleo? Os digo una cosa, aquí va a producirse una fisura tal, que no sé por qué una Consejería de Educación no está intentando dar respuesta, o al menos, no es lo que parece.
Los maestros y maestras no somos súper-héroes, pero en estos días sí estoy viendo cómo entre todos los docentes se está compartiendo sabiduría tecnológica y material como quien comparte un tesoro. Hazlo tú también.

Yo, como maestra y también como madre, estoy pensando mucho en esta situación, y aunque sé que esto es una medida quizá precaria o quizá inviable, ¿por qué no se prepara un KIT de material para este tipo de alumnado para poder enviarlo a sus hogares? La comida es esencial y es lo primero, pero teniendo esto creo que también hay que considerar la educación como esencial.
¿Qué se podría poner en este KIT? Pensando en el alumnado de Educación Infantil esto es lo que yo incluiría a esas familias que realmente no disponen de medios en casa.
Por ejemplo, como idea

Y todo este material debería prepararlo la Consejería de Educación en cajas y enviarlo a las familias empezando por los centros de difícil desempeño y compensación educativa, y extrapolarlo a las familias que lo necesiten. 

Yo soy amante de la papelería como buena maestra infantil y dispongo de todo ese material en casa normalmente, pero ¿y el alumnado y sus familias?
Ahora es momento de dar respuesta, de plantear soluciones de forma inmediata a esta situación extraordinaria y que, tristemente, vamos a tener que vivir al menos mes y medio más o quién sabe.
Leo casi todo lo que mandan de cadenas y experiencias sobre el tema de las tareas desde casa, que los padres y madres están saturados, etc. y que los niños no se van a perder nada. Vale. Lo comparto también. Pero esa es una visión, a mi entender, bastante obtusa, ya que no todas las familias se encuentran en la situación de quienes escriben todos esos textos elaborados según las experiencias... Y sí, los niños y niñas tienen que jugar, y lo están haciendo, y están conviviendo y aprendiendo otras tareas distintas, que sí, que lo sé y es también lo que estamos haciendo en casa, pero de verdad, pensad en este texto que he escrito, porque que no vayan al colegio durante un mes o dos no es traumático, lo que sí es traumático quizá es saturar a los niños y niñas con una situación que en la mayoría de los casos, no comprenden. 



Hay tiempo para TODO, para manualidades, para yoga, para juegos de mesa, para ver películas, para pintar, descansar... Pero también para tener un seguimiento por parte de la escuela, de la que os aseguro podéis estar en algunos casos orgullosos y orgullosas de cuánto estamos poniendo de nuestra parte para estar cerca de los alumnos y alumnas.

Soy funcionaria en prácticas, ya os conté aquí que conseguí plaza con mucho esfuerzo y JAMÁS se me va a olvidar este primer curso de mi vida como maestra de Educación Infantil.
Puedes estar de acuerdo o no con mis palabras, pero lo que nadie podrá achacar a ningún docente es que estamos de vacaciones, porque NO lo estamos.


20 de marzo de 2020

¿Qué son los Premios Madresfera y a quién votar?


¡Qué pesada Ceci con que le votemos el blog en la categoría de Educación! ¡Pero para qué tanto whastapp con enlace a una web que pone Madresfera? ¿Qué es esto?
Sí, mi campaña esta vez se ha limitado mucho al móvil... perdonadme amigos, familia y compis. 

Madresfera es una comunidad de blogs, principalmente maternales, pero que se pueden dividir en distintas categorías, como ya habéis podido ver en el enlace que os he mandado varias veces. 
Además, no hace mucho que Madresfera se multiplicó para dar más cobertura a los distintos tipos de blogs y se creó Saludesfera y Saboresfera. Yo ya hice mi propuesta sobre un Profesfera o Maestrosfera (todo se andará jajaja) y es lo que vengo a contaros. 

Cuando comencé a formar parte de esta comunidad eran aproximadamente unos 3000 blogs, actualmente, más de 4500...¡que se dice pronto!
Los blogs están por todas partes, los puedes encontrar al buscar un tema, al buscar información sobre algo concreto, siempre vas a encontrar información en un blog. 
Y hoy, 20 de marzo, después de una semana de confinamiento en casa, os recomendaría, como me dijo anoche una compi, que dejéis por escrito todo lo que estamos viviendo.  
Porque esto es historia, los blogs hacen historia e historias y probablemente, dentro de 20 años, lo que hemos escrito sobre estas semanas, se convertirán en historia. 
Con esto os digo que o bien abráis un blog, un site o lo que sea, y hagáis un seguimiento propio, de vuestra familia y de vuestra situación.

Sé que tengo un careto, estoy en el
mini-balcón pero me daban rayos de sol
y he dormido unos minutos "al aire"
Yo os puedo decir que aunque no he parado de teletrabajar, mi vida personal y activa se ha ralentizado. Es una situación muy difícil para muchas personas, pero también veo y leo que hay muchas personas que están sacando lo mejor de sí, están viendo la adversidad como una oportunidad, como un momento de reflexión, familiar, personal, laboral... Y de eso se aprende. 
Ayer, después de no sé cuánto tiempo, me eché una siesta porquesí, sin pensar en "si me echo la siesta, luego tengo que recuperar el tiempo perdido" y así fue, una siesta sin remordimientos. 




Disfrutad de quienes comparten con vosotros estas 24 h al día, habrá momentos muy malos, lo sé, para muchas persona, para muchas familias, pero también momentos bonitos (aplausos a las 20:00) y 

¿os acordáis el día que pudimos salir todos a la calle con lágrimas en los ojos y nuestras mejores galas? 

Pues ese día llegará. 

¿A qué blogs votar?
(Tengo dos cuentas, así que si no aparecen algunos blogs aquí es porque los he votado con la otra cuenta.)
















Lista de cosas necesarias para ir de camping [con niños pequeños]

Aviso que va a ser un post bastante largo...          Cuando éramos pequeñas mi madre y mi padre nos dieron uno de los mayores regalos q...

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